Un 2022 muy especial y de mucha actividad para la Vinotinto Playa

 

Gerencia de Comunicaciones FVF / Caracas. El año 2022 ha sido uno muy especial para la Vinotinto Playa, y es que la vuelta constante al accionar en la arena fue la que marcó la pauta durante los últimos 12 meses. Entre módulos y distintas competiciones, la selección nacional llegó a tener bastante actividad y ya piensan en lo que será el 2023, donde el calendario deportivo no se detiene.

 

Los dirigidos por Wilmer García disputaron la Copa América en Paraguay, Juegos ODESUR, Liga Evolución (Selección Absoluta y Sub-20) y Juegos Centroamericanos y del Caribe Mar y Playa, en la que inclusive el combinado criollo ganó la medalla de plata.

 

El año arrancó con distintos módulos preparatorios con las miras puestas en la Copa América de Paraguay, en la que se logró el cuarto lugar tras una notable actuación gracias al gran desempeño de jugadores como José Semprún, Rosdel Ramos o Wuinder Múñoz.

 

La siguiente actividad fue en los ODESUR, donde se dio la oportunidad de seguir engranando las piezas de cara al resto del 2022. Tras dicha estadía en Paraguay, llegó un nuevo módulo y una nueva aventura: Liga Evolución de fútbol paya, donde no solo tuvo minutos la categoría absoluta, sino que llegó la primera gran oportunidad para la sub-20.

 

 

Los juveniles tuvieron una actuación más que destacada pese a todas las adversidades; tanto así que el conjunto Vinotinto se acreditó con un reconocimiento especial por parte de CONMEBOL, quienes vieron con buenos ojos lo realizado por los chicos en la arena.

 

El año deportivo cerró con los Juegos Centroamericanos y del Caribe Mar y Playa disputados en Santa Marta (Colombia), donde lograron la medalla de plata tras caer (4-3) en la final ante El Salvador, una de las grandes favoritas. El duelo se definió en la prórroga, y a falta de segundos para llegar a la tanda de penales.

 

García destacó lo importante de este 2022, un año de crecimiento para el fútbol playa. “Hay que agradecer y reconocer a la FVF por todo el apoyo en cada competición que tuvimos. Este año fue fructífero para la selección absoluta y la Sub-20 en cada uno de sus torneos”, agregó.

 

Uno de los puntos a resaltar fue la baja de Semprún por lesión, la cual obligó al cuerpo técnico a buscar variantes, ya que este venía siendo el pívot referencia, y quién destacó en la Copa América.

 

“Ese hecho nos llevó a experimentar nuevas alternativas en nuestra idea de juego, pero los resultados adversos nos llevaron a hacer una revisión profunda de nuestra metodología y ver a los jugadores que usamos en las distintas competiciones. De esa revisión sacamos grandes enseñanzas y puntos a corregir”, dijo el seleccionador.

 

Para finalizar, García evalúa como positivo lo vivido en 2022, y espera que sea la hoja de ruta de cara a un 2023 con más competiciones.

 

“Se pudo dar oportunidades a nuevos talentos, quienes fueron sumando experiencia, eso nos permite dar dinamismo, ímpetu y velocidad. El cuerpo técnico puedo ajustar la metodología, basada en los aspectos propios de la ciencia aplicadas al fútbol playa y afianzar nuestra idea y filosofía. Tenemos un equipo joven, con un promedio de edad de 23 años, quienes cuenta con experiencia internacional, los cuales tienen como objetivo estar entre los tres primeros lugares de Sudamérica”, cerró.

 

Tras este balance, la Vinotinto Playa pasa la página y piensa en el 2023, uno en el que vienen dos grandes torneos: Copa América del 11 al 19 de marzo en Argentina, y el Sudamericano Sub-20 a disputarse en Chile del 5 al 13 de agosto.