Sin embargo, puede que no sólo el trabajo duro les haya ayudado a alcanzar la final, pues, según nos revela Herrera, el sensacional gol del empate que marcó Samuel Sosa en el tiempo añadido de la semifinal se produjo en circunstancias excepcionales. «Hubo cierta controversia sobre quién lanzaba la falta», apunta.

 

El seleccionador venezolano, Rafael Dudamel, había asignado al suplente Sosa la ejecución de ese libre directo en el último suspiro, pero el extremo titular Adalberto Peñaranda también había puesto sus ojos en la jugada. «Peñaranda no escuchaba lo que decía Dudamel, y yo también le grité que se lo dejara a Sosa. Pero Peñaranda le dijo que no tocase el balón y Samuel se resignó a no lanzar», explica el capitán.

 

«No sé que le pasó a Peñaranda, pero en el último momento le hizo señas a Samuel con la cabeza para que disparase él». El resultado fue inmejorable, enviando a Venezuela a la tanda de penales contra Uruguay y, a la postre, a la final de Suwon. «Creo que, más que nada, fue Dios quien estuvo con nosotros en ese momento, quien quiso que pasásemos a la gran final».